Fumigación con drones: menor costo y más productividad

La fumigación con drones permite reducir cerca del 30 % los costos por hectárea de cultivo en pequeños productores, frente a la aspersión aérea tradicional.

    • La implementación de drones contribuyó de manera significativa a la reducción del impacto ambiental, con un ahorro de 2.000 litros de combustible y 71.900 litros de agua en 2025.

    Alineada con su propósito de mantenerse a la vanguardia en la adopción de tecnologías que promueven la modernización agrícola, Banasan avanza en la transformación de los procesos tradicionales mediante la implementación del control de plagas y enfermedades en los cultivos de banano por medio de procesos de aspersión con drones. Esta iniciativa posiciona a Banasan como un referente de la agro-industria a nivel nacional, gracias a su impacto social, ambiental y económico.

    Durante el año 2025, el número de hectáreas (ha) acumuladas intervenidas se cuadruplicó en comparación con el año 2024, al pasar de 5.000 a 19.000 hectáreas de cultivo, cobijando a: pequeños, medianos y grandes productores bananeros de la región del Magdalena (Colombia), lo que evidencia un crecimiento acelerado en la adopción de esta tecnología.

    Enfoque social

    Uno de los pilares a destacar corresponde al enfoque social del proceso orientado a beneficiar a los pequeños productores del Magdalena, reduciendo sus costos operativos y protegiendo con mayor eficiencia sus cultivos. Aproximadamente un 35 % del área cubierta con drones pertenece a este segmento productivo, ya que 6.650 de las 19.000 hectáreas acumuladas intervenidas mediante esta técnica corresponden a predios con extensiones que van desde 0,2 hasta 20 hectáreas.

    Enfoque ambiental

    La aspersión con drones ha demostrado beneficios ambientales relevantes, puesto que, gracias a su uso, se han dejado de consumir aproximadamente 2.000 litros de combustible Jet fuel utilizados en la fumigación aérea convencional (por medio de aviones), esto equivale a una reducción estimada de 5 toneladas de emisiones de CO₂ eq emitidas en un año. En paralelo, se logró un ahorro de 71.900 litros de agua, volumen que, de acuerdo con estándares de consumo básico dictados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), podría abastecer las necesidades de bebida, cocina e higiene básica en una comunidad de 100 personas durante un mes.

    De igual manera, el alto nivel de precisión del dron permite delimitar con mayor exactitud el área a intervenir, garantizando que los productos fitosanitarios se apliquen únicamente en el área requerida, mejorando: 1) la efectividad en el manejo de la Sigatoka Negra (enfermedad que afecta los procesos fotosintéticos en las plantas de banano y en consecuencia el desarrollo del fruto), 2) reduciendo la deriva de agroquímicos y, en consecuencia, 3) disminuyendo el riesgo toxicológico en los trabajadores, ecosistemas y comunidades aledañas.

    Enfoque económico

    La implementación de esta alternativa ha generado un ahorro significativo cercano al 30% en el costo de aspersión de los pequeños productores. Además, desde el punto de vista operativo, la aspersión con drones ha permitido optimizar la productividad de las fincas, ya que, a diferencia de la fumigación con avión, que puede implicar la suspensión de labores durante un día cada dos semanas, el uso de drones permite continuar con las labores agrícolas en las áreas no intervenidas, lo que se traduce en una ganancia aproximada de 24 días de trabajo al año.

    De esta manera, Banasan consolida una apuesta por la innovación y la sostenibilidad basada en un enfoque de triple impacto, que articula valor social, ambiental y económico. La implementación de la fumigación con drones fortalece la modernización del sector bananero y contribuye a la construcción de un modelo productivo más eficiente, responsable y socialmente inclusivo en el Magdalena.

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